ERECCIÓN DE LA DIÓCESIS
En febrero de 1534, el Emperador Carlos V expresó en una cédula firmada en Toledo, su intención de erigir nuevas diócesis en las provincias de Michoacán, Oaxaca y Coatzacoalcos, fundado en los informes y propuestas hechas por los miembros de la Segunda Audiencia. Anteriormente ya se habían erigido las diócesis de Puebla en 1526 y México en 1530. Oaxaca fue erigida en 1535 y el Papa Paulo III erigió la diócesis de Michoacán el 8 de agosto de 1536 por la bula "Illius fulciti praesidio", convirtiéndose en la cuarta diócesis más antigua de México. Valladolid-Morelia, sede de la Diócesis La bula de erección de la diócesis de Michoacán dice que tendría por cabecera la ciudad de Michoacán, que en aquellos días se le daba tal título a Tzintzuntzan. Don Vasco trasladó la sede a Pátzcuaro, acto que fue aprobado por el Papa Julio III en 1554. Por las fiestas del Apóstol San Pedro del año 1580 el tercer Obispo de Michoacán don Juan de Medina Rincón, O.S.A., cambió la sede del obispado de Michoacán a la ciudad de Valladolid, hoy Morelia, donde permanece hasta nuestros días. Ya en el México independiente, con la aprobación del Congreso del Estado de Michoacán, se le cambió el nombre a la ciudad de Valladolid por el de Morelia el 12 de septiembre de 1828, en honor de don José María Morelos y Pavón, que nació en dicha ciudad en la segunda mitad del siglo XVIII. La diócesis siguió llamándose "de Michoacán" El Papa Pío IX decretó a través de la bula "Catholicae Romanae Ecclesiae", la creación de la Provincia Eclesiástica de Michoacán y elevó la antigua diócesis de Michoacán a Arquidiócesis, dándole como diócesis sufragáneas León, Querétaro, San Luis Potosí y Zamora. El Sr. Arzobispo don Leopoldo Ruiz Flores gestionó ante la Santa Sede el permiso para cambiar el nombre de Arquidiócesis de Michoacán por Arquidiócesis de Morelia, el cual se obtuvo favorablemente el 22 de noviembre de 1924. Desde entonces se le conoce como Arquidiócesis de Morelia.